Estoy segura que cuando hablamos de hipnosis cada uno se imagina una cosa diferente, y muchos pensarán que la hipnosis es eso que sale en los espectáculos televisivos.
Lo más usual es que surja miedo, incredulidad…y curiosidad.
Incluso es fácil fantasear con la idea de que te deje levitando sobre dos palos.… !
Sin embargo la realidad es que la Hipnosis Clínica simplemente es:
-Una técnica que usamos los psicólogos para ayudar a nuestros pacientes
-No es nociva y no tiene efectos secundarios
Lleva usándose desde los albores mismos de la psicología, y autores tan famosos y variados como Freud, Pavlov, W. James, y hasta nuestro Premio Nobel Ramón y Cajal, la han usado y han hablado y escrito sobre ella.
La hipnosis es casi tan antigua como la propia psicología y ha demostrado con creces su eficacia, no sólo por lo que los psicólogos vemos en consulta, sino a través de estudios controlados en el laboratorio con técnicas de neuroimagen.
¿Cómo se define la Hipnosis?
Según la American Psychological Assiciation (APA) la Hipnosis es un incremento de la capacidad para responder a las sugestiones, aumentando la focalización de la atención y reduciendo la percepción de información periférica.
¿Qué voy a sentir si me hacen hipnosis?
Cuando estás hipnotizado tu cuerpo entra en un estado de relajación profunda.
Tu mente se vuelve más receptiva a las sugestiones del psicólogo, y es por ello que es una técnica muy eficaz para el proceso terapéutico.
Tu “consciente” se relaja, dejando paso a tu mundo más inconsciente, ese que a veces nos da problemas que no sabemos de dónde vienen.
Es decir, notarás que tu mente está activa pero irá adaptándose a las sugestiones del hipnotizador al tiempo que tu cuerpo estará tranquilo.
Puedes notar sensaciones extrañas como de hormigueo o cosquilleo, algún movimiento involuntario muscular pequeño o moderado. Esto son todo señales de que te estás relajando y tu inconsciente está tomando los mandos, y de que todo está yendo muy bien.
¿Pueden aprovecharse de mí durante la hipnosis?
En la hipnosis, en contra de lo que se cree popularmente, el paciente no pierde en ningún momento el control ni queda a merced del hipnotizador, es más, si quiere puede “salir” del proceso hipnótico.
Durante la terapia hipnótica el paciente no realizará nada que no quiera hacer. La hipnosis es sugestión, pero no sumisión ni pérdida de conciencia.
Es muy difícil, prácticamente imposible, hipnotizar a una persona en contra de su voluntad.
¿En qué me va a ayudar la hipnosis?
El paciente que está en hipnosis es más receptivo y flexible a modificar su conducta, sus pensamientos y sus creencias, siendo por lo tanto más fácil el cambio terapéutico.
Se reduce también el tiempo empleado en conseguir los objetivos de la terapia. Pero se debe recordar que no se van a “implantar” los pensamientos o creencias del psicólogo, esto es imposible, sino que la hipnosis actúa de facilitador para obtener los resultados que el paciente quiere.
Imagina poder relajarte en cuestión de segundos. Imagina poder abordar temas que te perturban en un estado de relax absoluto. Imagina enfrentarte a tus problemas sin alterarte y creando en el momento recursos que luego podrás usar en tu vida cotidiana, y todo eso mientras estás profundamente relajado. Imagina también que puedes llevarte estos beneficios contigo y usarlos en tu día a día, eso es hipnosis.
En resumen, una sesión de hipnosis Clinica se parece más a una agradable forma de relax, sin dejar de percibir lo que ocurre a tu alrededor; en penumbra, sin luces estridentes, con una agradable temperatura y en silencio, o música relajante, el paciente se deja llevar por la voz del terapeuta hasta alcanzar en pocos minutos una serena concentración en la que la mente resulta mucho más perceptiva a las indicaciones terapéuticas.
La Hipnosis Clínica busca la curación del paciente, ahí donde puede ser más rápida, efectiva y permanente; es decir, trabajando directamente con el inconsciente, con el fin de aliviar, curar o acelerar la disminución de síntomas, trastornos o enfermedades tanto físicas como psíquicas. Respetado siempre el código moral del paciente.
¿La hipnosis sirve para todo?
Los campos de aplicación más estudiados son la ansiedad (colon irritable, hambre emocional , bajar de peso..) y el estrés, el dolor agudo y crónico (fibromialgia, migrañas, preparación para el parto o incluso una visita al dentista para persona con alergia a la anestesia), y ciertos tipos de adicciones como el tabaquismo.
Sin embargo la aplicación de la hipnosis es mucho más amplia, llegando a usarse en procesos de trauma, disociación, fobias, pensamientos obsesivos, TOC, regresión o simplemente como relajación.
La hipnosis también se puede usar para crear nuevos escenarios donde el paciente se puede relacionar con sus pensamientos y emociones de una forma segura y controlada.
¿Es peligrosa?
El único “peligro” de la hipnosis es que el paciente recuerde algo que tenía olvidado, pero eso, bien utilizado, le ayudará en su curación.
¿Qué me va a hacer mi psicólogo en hipnosis?
Lo primero que tu psicólogo valorará antes de hacerte hipnosis es si existe una buena relación entre vosotros. Si confiáis mutuamente el uno en el otro, es el momento de hacer hipnosis. Para ello comprobará que seas un “sujeto hipnotizable”, esto es, que seas capaz de dejarte llevar por su voz. Evidentemente si tú no quieres no lo conseguirá, pero como se dice en hipnosis, “si lo sientes déjate llevar”.
El segundo paso serían las técnicas de sugestión, esto es, el camino para entrar en el proceso hipnótico. El psicólogo a partir de diferentes técnicas te producirá una sensación de sueño y/o relajación profunda, que seguirá de la profundización hipnótica, la antesala de la hipnosis.
Cuando ya estás hipnotizado, como decía anteriormente, sentirás una agradable sensación de relajación. Es ahí cuando el psicólogo puede empezar a darte sugestiones para ayudarte con los problemas que te preocupan. Finalmente el proceso acabará con la salida de la hipnosis (la famosa cuenta del 1 al 6 y abres los ojos).
¿Qué tengo que hacer si me dejo hipnotizar?
Lo único que debes hacer es obedecer a la frase “ahora cierra los ojos…”..después de esto el terapeuta se dirigirá a tu inconsciente, sólo tienes que sumergirte en tus propios pensamientos y no hacer caso explícito de lo que diga el terapeuta. No seguir lo que vas a escuchar a partir de que cierres tus ojos. Es decir, si escuchas “siente tus pies pesados..”, no debes concentrarte para nada en dicha inducción.
Durante la terapia de hipnosis escucharás de vez en cuando la palabra “imagina”….significa “percibe”. No es necesario “ver” los detalles al 100%, excepto que así se te especifique.
La hipnosis pretende que nos aislemos del exterior para poder observar profundamente nuestro interior. En este estado pueden aparecer imágenes, recuerdos o pensamientos absurdos. Déjalos estar, por ridículos o incomprensibles que te puedan parecer, son la antesala de una emoción y una señal de que todo va bien, estás concentrado y relajado.
